Una de las dudas más frecuentes de nuestros clientes desde Santiago hasta Chillán es si su inversión dejará de funcionar entre junio y agosto. La respuesta corta es no. La respuesta técnica, respaldada por nuestro equipo de ingeniería, es que la radiación difusa sigue generando energía.
¿Cómo rinde un sistema solar en invierno?
Menos horas de sol, pero eficiencia constante: Aunque los días son más cortos y la radiación directa disminuye con las nubes, la tecnología actual de los paneles monocristalinos permite captar la luz solar que se filtra a través de la nubosidad.
El frío mejora la conductividad: Los paneles solares son tecnología electrónica. Curiosamente, las bajas temperaturas mejoran la eficiencia de las celdas, compensando en parte la menor cantidad de horas luz.
La lluvia limpia los paneles: Un buen aguacero invernal actúa como mantenimiento natural, lavando el polvo acumulado y mejorando la captación para los días despejados.
En ENERLIFE monitoreamos constantemente las plantas de nuestros clientes. Nuestros datos en terreno demuestran que, aunque la curva de generación baja en invierno, sigue siendo un factor crítico para amortiguar el alto consumo de la calefacción eléctrica.